Puede la i.a. reemplazar a un entrenador personal

Con el auge de las herramientas de I.A. existe cierto temor y algo de preocupación porque muchas personas podrían recurrir a dichas herramientas para programar rutinas de entrenamiento «personales», las cuales estarían basadas en los datos y valores que se deben cargar en dichas herramientas, así como sobre la base del objetivo descrito como meta o finalidad a lograr por cada persona, y efectivamente, de manera simple tendrán a mano una guía de ejercicios «diseñada» para cumplir con dicho objetivo; sin embargo, hay un detalle muy importante y es que existen ciertas variables que se derivan del toque humano: la evaluación del movimiento individual, la técnica y corrección de la postura al momento de la ejecución de los ejercicios, la consideración de lesiones o de ciertos impedimentos físicos preexistentes, las críticas positivas, la motivación, la solución de problemas y la construcción de relaciones personales, son aspectos que no pueden ser sustituidos por ninguna herramienta de I.A., ya estas se derivan de la conexión entre el entrenador y su entrenado.

El acercamiento humano es la clave

Por más avance tecnológico que haya y sin entrar a considerar aspectos relacionados con el costo para el usuario de dichas herramientas, el costo/beneficio de estas últimas variables descritas y las relaciones interpersonales constituidas siempre serán mayores a favor del trato individual y a la conexión humana, porque la calidez y preocupación en el trato personal nunca podrá ser igual a lo que haga una aplicación de IA….a modo de humor, la I.A. nunca va a va a escuchar sus problemas, nunca va preguntar cómo les va o cómo se sienten, no los va a felicitar si obtuvieron un ascenso y no les va a sugerir un nuevo restaurante o sitio de moda.